Exposiciones / 05
La mesa puesta en común
Comida, provisión y las reglas que deciden quién come.
Una comida es una organización
El desayuno, la comida y la cena parecen privados, pero dependen de granjas, tiendas, cocinas, agua, combustible y del tiempo de alguien. El programa de desayunos de New Haven y la cooperativa Amul abordan el mismo problema desde direcciones distintas: cómo hacer que la comida no dependa solo del poder de compra de un hogar. Empieza por quién trabaja y luego pregunta quién posee la organización.
El documento en el mostrador
Una libreta y una cartilla hacen visible un derecho. No son recetas de igualdad: clasifican, limitan y administran. La cartilla electrónica de Kerala y la libreta cubana pertenecen a historias distintas, pero ambas preguntan si un hogar puede impugnar una categoría errónea. Pon el documento junto a la comida que debería garantizar.
¿Quién cocina y quién decide?
Una cocina ahorra pasos; una cantina sirve una comida barata; una cooperativa posee una planta. Nada de eso redistribuye automáticamente el trabajo de cocinar ni el poder de fijar el menú. En la mesa, pregunta quién paga, planifica, sirve y puede devolver el plato.
Objetos de esta sala
Las madres apoyan el programa de desayunos ↗
La política empieza antes de clase
Amul y la cooperativa lechera ↗
Leche organizada por sus productores
Cocina de Fráncfort ↗
Cada paso contaba
La libreta de abastecimiento ↗
Una página de la vida racionada
La cartilla de racionamiento: un derecho del hogar ↗
Un documento que decide lo que puede comprar un hogar
El bar mleczny (bar de leche) ↗
Una comida barata como infraestructura pública